Una estructura que se pueda mantener
Acordamos metadatos mínimos, nomenclatura y responsables. Evitamos árboles de carpetas tan profundos que el equipo termine enviando copias por correo.
Guardar archivos es solo una parte. También hay que nombrarlos, revisar quién puede aprobarlos, distribuir nuevas versiones y demostrar qué información estaba vigente cuando se tomó una decisión.
Planos y modelos con revisiones
Contratos, ofertas y pedidos aprobados
Actas, fotografías e incidencias
Documentación de proveedores y subcontratas
Manual final, as-built y cierre de obra
Acordamos metadatos mínimos, nomenclatura y responsables. Evitamos árboles de carpetas tan profundos que el equipo termine enviando copias por correo.
Cada estado tiene un significado y una acción. Al publicar una revisión, se identifica a quién afecta, se retira la anterior de los puntos de consulta y se conserva el historial.
Una incidencia enlaza plano, fotografía, responsable y respuesta. Un albarán enlaza pedido y obra. El documento deja de ser un adjunto aislado y pasa a explicar una operación.
Cuéntanos cómo trabajáis y qué os gustaría cambiar.
En CADT te ayudamos a definir por dónde empezar.