Selecciona una tarea observable
Busca una tarea repetida cuyo resultado pueda revisarse: clasificar documentos o localizar procedimientos son ejemplos para explorar. Describe qué información recibe, qué salida debe producir y quién decide si esa salida es válida.
Revisa los datos y los accesos
Identifica qué documentos necesita el piloto y si están actualizados. No todos los usuarios deben acceder a la misma información. El diseño debe respetar los permisos existentes y limitar el uso de datos a lo necesario para el caso elegido.
Define qué no debe hacer el asistente
Documenta los límites: qué preguntas debe derivar, qué acciones requieren aprobación y cuándo debe reconocer que no dispone de información. Para respuestas documentales, pide referencias que permitan contrastar el contenido.
Evalúa con preguntas reales
Prepara ejemplos correctos, ambiguos y fuera de alcance. Revisa los resultados con las personas que conocen el proceso. Mide errores y esfuerzo de supervisión, además del tiempo ahorrado. Usa estas observaciones para decidir el siguiente paso.